Pese a que la mayoría de gente piensa que el sistema de votación en Estados Unidos es complejo, debido a que es indirecto y que por tanto no votan por presidente sino por delegados en cada estado que luego votarán por presidente, en Chile tenemos mucho que aprender del voto del país del norte.

1. En primer lugar, tienen voto anticipado

Un sistema que permite sufragar en un periodo previo al día oficial de elecciones, un adelanto notable que permite descongestionar los puntos de votación y más importante aún dar acceso a todos a la votación, ya que los comicios son un martes, por lo que lo votantes podría desistir de ir a las urnas por tratarse de un día laboral. Lo importante es que la gente participe, no que asistan un día específico a votar. Es por esto que 34 estados lo permiten sin justificación y 6 lo permiten indicando alguna razón para no poder asistir el día de la votación.

2. ¡Pueden votar desde la casa!

Por otra parte, 3 estados realizan la votación completamente por correo, sin puntos de votación presenciales. Todos los votantes registrados reciben la cédula de votación en su domicilio, y ésta viene prepagada para que la puedan devolver al sistema de correo una vez que marcaron su opción.

3. ¿Votar más de una vez?

Algunos estados, como Michigan o Pensilvania, admiten incluso ir a votar el día de los comicios aunque el ciudadano haya votado de forma anticipada, contando solo la última preferencia y anulando el voto original. Esto permite eliminar el cuestionamiento en torno a que el voto remoto puede ser emitido bajo coacción, ya que si ese fuera el caso, esto no representa un problema para el votante ya que puede volver a votar el día de los comicios y esta preferencia, libre de cualquier influencia, es la que se considera en el conteo.

Al estudiar el sistema de votación en Estados Unidos se puede entender que si bien puede parecer complejo, está diseñado para que todos puedan participar, se dan todas las facilidades posibles para que así sea. Es una tremenda lección que podemos rescatar para el sistema chileno, de modo de incorporar tecnología que permita mejorar el acceso de la votación y combatir de paso la abstención.