La Central Unitaria de Trabajadores, CUT, realizó en agosto su proceso de renovación de directorio para el período 2016-2020. La votación se vio enfrentada a una serie de problemas, que la llevaron a postergaciones, reclamos cruzados entre las listas y una amplia divulgación en los medios de comunicación al respecto. Incluso ex Directores del Trabajo enjuiciaron la votación, que además fue impugnada en el Tribunal Calificador de Elecciones. En este artículo exploraremos cómo la votación online podría haber ayudado en algunos de estos problemas.

La votación actual se realiza en papel

La votación de la Central es bastante especial, ya que es con voto ponderado, en que solo los dirigentes votan y sus votos pesan de acuerdo al número de socios de sus sindicatos. Se realiza en papel, con puntos de votación definidos previamente, y un padrón electoral que consigna estas ponderaciones. Cada punto de votación se debe proveer entonces del padrón de miembros habilitados para votar y de implementos para la votación, como las papeletas con los candidatos, libros de votación y urnas.

Errores en el padrón, cambios de último minuto, retraso en los resultados

Entre los principales problemas que se presentaron en la votación estuvieron: errores en el padrón, implementos que no llegaron a los puntos de votación, mesas que no se constituyeron a tiempo, cambios de último minuto en los locales de votación y retraso en la entrega de resultados, según consignan las actas de los ministros de fe de la Inspección del Trabajo que actuaron de garantes de este proceso. Para el análisis, separaremos los problemas en tres tipos, ya que la votación online podría haber influido de diferente manera en cada uno de ellos: problemas en el padrón, logísticos y en la entrega de resultados. Algunos se relacionan y en su conjunto afectan la legitimidad del proceso.

Los problemas en el padrón se ven en múltiples niveles: personas que no estaban en el padrón al momento de intentar votar, ponderaciones que estaban mal calculadas y asociaciones aparentemente con un número de socios superior al real. En principio, el voto online provisto por un tercero no mejora en nada este tipo de problemas, ya que es la propia organización la que debiera entregar esta información, por lo que cualquier proveedor de este servicio se basaría en un padrón con los mismos errores.

No obstante lo anterior, el voto online permite hacer un cambio radical respecto de los problemas en el padrón: permite hacer la votación universal. Históricamente se ha asumido que el voto universal no es factible económicamente en la CUT – y esto es lo que justifica el voto indirecto- ya que la Central cuenta con cientos de miles de asociados y hacerlos votar a todos en papel requeriría miles de mesas en papel, con una logística compleja y un alto costo. Sin embargo, la votación online sí ofrece la posibilidad de hacer el voto universal a una fracción del costo.

Volviendo al problema del padrón, efectivamente la organización podría tener un padrón electoral con errores o más socios de los que corresponden, pero hacer votar a 10 mil personas que no pertenecen a la CUT es mucho más difícil que hacer votar a un dirigente que ingresó un padrón con más socios. De igual manera los errores puntuales pueden ser resueltos a medida que los votantes lo indican, ya que el padrón al votar a través de Internet está en línea y puede ser modificado en tiempo real con la autorización de la comisión electoral, dejando registro de esto en el libro de observaciones.

Por otra parte, los problemas logísticos, que tienen que ver con los puntos de votación, son solucionados con la votación online, ya que ésta no requiere vocales de mesa, papeletas impresas, urnas ni trasladar estos materiales a los distintos puntos donde se realizan los comicios a lo largo del país. De la misma forma, se evitan además los problemas que ocasionaron los cambios de último minuto en los locales de votación o las mesas que no se constituyeron. La votación online hubiera evitado todo este tipo de problemas derivados del soporte físico y logística de la votación en papel.

El último tipo de problema, el retraso en la entrega de resultados, es en parte una consecuencia de los problemas anteriores, y afecta gravemente la legitimidad de la elección. Pasaron más de diez días antes de poder conocer los resultados, y esta ventana de tiempo da espacio a todo tipo especulaciones que restan legitimidad a la votación. De haber sido online, la votación de la CUT hubiera tenido resultados el mismo día que terminaron los comicios, devolviendo legitimidad a la elección.

Entonces, con voto online…

A modo de conclusión entonces, si la votación de la Central hubiera sido online, quizás la crisis de legitimidad que enfrenta hoy no hubiera sido necesaria, ya que los problemas de padrón se podrían haber resuelto con voto universal, lo que además es una fuerte señal es pos de una democracia interna fortalecida y los problemas logísticos y de entrega de resultados simplemente no se presentan al votar online, ya que que no se requiere preparar y trasladar a lo largo de todo Chile implementos para la votación ni esperar a contar los resultados una vez que termina el proceso.